Tetelcingo, 13 de julio de 2026.-  La gobernadora Margarita González Saravia visitó la comunidad indígena de Tetelcingo, en el municipio de Cuautla, para recordarnos que el gran motor de nuestro estado es su gente y el trabajo en equipo.

Durante una emotiva ceremonia de Honores a la Bandera, la mandataria estatal dejó claro que para su administración es una prioridad total fortalecer los valores cívicos en Tetelcingo y en cada rincón de Morelos, empezando desde los salones de clase.

Formando jóvenes con valores y sentido social

En el evento, Margarita González Saravia reconoció de manera muy especial la gran labor que realizan día con día las maestras y los maestros.

Señaló que su compromiso es clave para que las niñas, niños y jóvenes crezcan con principios sólidos como la solidaridad, el respeto y las ganas de colaborar en comunidad.

La gobernadora platicó con las y los estudiantes y los invitó a ver este día como un reflejo de lo mucho que se puede lograr cuando la sociedad y el gobierno caminan juntos de la mano, destacando que la enorme riqueza cultural de nuestras comunidades es lo que hace a México un país verdaderamente grandioso.

Cooperación para transformar a Morelos

La mandataria estatal recordó que los actos cívicos van más allá de la tradición: son un recordatorio constante de que servir significa cooperar.

Enfatizó que reconstruir el tejido social, vivir en una sociedad más tranquila y garantizar un futuro brillante para las nuevas generaciones requiere el granito de arena de cada ciudadano. “Porque en La tierra que nos une, la cooperación es una forma de concretar la transformación”, recalcó con entusiasmo.

Al encuentro también acudieron los integrantes de la Mesa de Coordinación Estatal para la Construcción de Paz y Seguridad. En representación de todos los alumnos, Alexis Bernardo Colín Torres, estudiante del Instituto Tecnológico de Cuautla, dio un mensaje muy valioso al señalar que la cooperación es fundamental para salir adelante, ya sea en la escuela, la vida pública o con los vecinos, porque nadie puede cambiar su entorno estando solo.

Con estas actividades, el Gobierno del Estado sigue sembrando la semilla de la armonía y la participación comunitaria.