Cuernavaca continúa consolidándose como un referente de prevención y seguridad en el estado de Morelos. Bajo el liderazgo del alcalde José Luis Urióstegui Salgado, el Ayuntamiento capitalino ha iniciado un programa estratégico de mantenimiento y recarga de 260 extintores en diversas dependencias municipales, asegurando que cada espacio público sea un entorno protegido y listo para cualquier contingencia.
Esta iniciativa destaca por la exitosa alianza entre el gobierno municipal y la iniciativa privada. A través de la colaboración con el Corporativo Nacional de Seguridad y Gestión de Riesgos (CONASEG), Cuernavaca ha logrado una inversión social sin precedentes en materia de protección civil. Desde el inicio de la administración, se han atendido más de mil 500 extintores y se han recibido en donación cerca de 500 equipos nuevos, lo que representa un avance significativo en la modernización de los sistemas de respuesta de la ciudad.
El compromiso con la seguridad no se limita a las oficinas administrativas. Un aspecto fundamental de este programa es la entrega de 40 extintores rodantes destinados al mercado Adolfo López Mateos, el corazón comercial de la capital. Con estas acciones, se garantiza la tranquilidad tanto de los comerciantes como de las miles de familias que visitan diariamente este emblemático sitio, fortaleciendo la confianza en nuestras instituciones.
El mantenimiento periódico de estos equipos, supervisado por la Coordinación Municipal de Protección Civil, es una muestra clara de una administración responsable que no solo reacciona ante las emergencias, sino que las previene de manera profesional. Al asegurar que cada equipo funcione con la presión y carga adecuada, Cuernavaca reafirma su posición como una ciudad que cuida a su gente y a sus trabajadores.
Este esfuerzo conjunto, que suma una inversión cercana al millón de pesos gracias al respaldo de la iniciativa privada, demuestra que cuando existe transparencia y voluntad política, los beneficios para la ciudadanía se multiplican. Cuernavaca avanza con paso firme hacia una cultura de la prevención total, poniendo siempre la integridad de las personas en el centro de todas sus acciones.